¡Urgente! Salir de la zona de confort


 

       La zona de confort es un estado en cual todo lo que haces es totalmente familiar. Los recursos, hábitos, conocimientos, actitudes y comportamientos utilizados en el día a día son parte de esta zona.  Por lo tanto, la persona permanece pasiva ante los sucesos que experimenta a lo largo de su vida, desarrollando una rutina sin sobresalto, pero también sin incentivos ni crecimiento personal.

 

          Para  no quedar atrapados dentro de la zona de confort, debemos averiguar cómo salir. Para ejemplificar dicha explicación intenta resolver el siguiente problema. Sin levantar el lápiz del papel une los nueve puntos trazando cuatro líneas rectas. 

 

¿Has podido hacerlo? 

Sino es así es porque debes salir de la zona de confort urgentemente! Mira la solución.

 

 

Si no has podido resolver este problema has utilizado los recursos y habilidades dentro de tu zona de confort, sin correr ningún tipo de riesgo. Por la tanto, podemos ver como la zona de confort es limitante, nos priva de adquirir nuevos conocimientos y un nuevo aprendizaje.

 

Para examinar este concepto en profundidad, explicamos a continuación la investigación de J. Bruner y L. Postman (1949). Estos autores hicieron un experimento en que en una pantalla, aparecían series de cinco naipes y cada sujeto se sometía a tres sesiones durante las cuales el intervalo entre carta y carta variaba. En la primera serie, las cartas aparecía a intervalos de 10 milésimas de segundo, una de otras. Progresivamente aumentaba el tiempo de 30 hasta 1000 milésimas de segundo. Las cartas se presentaban en series de tres tipos, dónde se podían encontrar cartas normales y algunas anómalas, como por ejemplo, un seis de espadas rojo y un cuatro de corazones negro.

 

Después de cada exposición, se le preguntaba al sujeto qué había visto. Tras examinar todos los resultados se llegó a la conclusión de que muchos de los sujetos identificaron la mayoría de las cartas correctamente y, después de un pequeño aumento de tiempo, todos los sujetos las identificaron todas, incluso las anómalas, sin adomobro o vacilación aparente.

No obstante, al aumentar el tiempo de exposión de las cartas anómalas, ciertos sujetos comenzaron a dudar y darse cuenta de la existencia de alguna anomalía en los naipes. Otro incremento más en el tiempo de exposición ocasionaba  aun mayor confusión, hasta el punto de subir el porcentage de errores significativamente y comentar, por ejemplo, 'el seis de espadas tiene un reborde de otro color'.  

 

Por lo tanto, para reconocer algo inesperado se necesita hasta cuatro veces más tiempo respecto de aquello que consideramos normal. Esto nos hace plantear que para salir de la zona de confort hay que prestar atención y utilizar estrategias que permitan a la persona reformular el problema, abordarlo y resolverlo. Estos aspectos de tratan en un próximo artículo. 

Para finalizar, de acuerdo con  filosofo Thomas Kuhn, tanto en la ciencia como en el experimento de los naipes, la novedad sólo aflora con dificultad que se manifiesta a través de la resistencia en contraste con el fondo constituido por la expectativa. Así, para no quedarse atrapado hay que reformular el problema fuera del cuadrado. 

 

Referencias:

T.S.Kuhn, 2004. La estructura de las revoluciones científicas. Breviarios, Fondo de Cultura Económica. México. Octava reimpresión.

 

Matteo Motterlini, 2010. Trampas Mentales. Ed. Piadas, Madrid. 

 

 

Reyes Miró y Mireia Ruiz, 2016

 

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