¿Qué patologías produce un sobrecrecimiento de bacterias?


Los cambios cualitativos y cuantitativos en la flora intestinal, en su actividad metabólica y en su distribución local es lo que se conoce como disbiosis intestinal. "Disbiosis" se refiere a un estado de desequilibrio entre las colonias de microorganismos dentro del cuerpo, lo que trae aumento anormal de componentes menores específicos y la disminución de las especies normalmente dominantes. 

 

Este equilibrio se altera por múltiples causas: Medicamentos xenobióticos (presentes en alimentos, cremas cosméticas, tintes de pelo, botellas de plástico...), envejecimiento, deporte intenso, estrés continuado, alimentación excesivamente industrial, infecciones digestivas,.... 

 

 

Los cambios en la composición de la microbiota intestinal (disbiosis) pueden estar asociados con varias condiciones clínicas, como ya hemos comentado anteriormente, entre estas destacamos la obesidad y las enfermedades metabólicas, enfermedades digestivas (enfermedad inflamatoria intestinal, patología biliar, cáncer de colon, etc.), autoinmunes y alergias, aguda y la inflamación intestinal crónica, síndrome del intestino irritable (IBS), gastroenteritis alérgica (por ejemplo, gastroenteritis eosinofílica e IBS alérgica), y enterocolitis necrotizante (Goulet, O.2015; Lu, K, Mahbub, R y Fox J.G, 2015).

 

Cuando la disbiosis se vuelve crónica, terminan por afectarse las células de la mucosa (enterocitos), debilitándose sus uniones y dejando huecos, es decir, se produce la Low-grade Inflammation por los que, tanto alimentos todavía sin digerir, como sustancias nocivas o no deseables, atraviesan esta barrera defensiva.Empieza a aparecer sintomatología extradigestiva e intolerancias a alimentos y a otras sustancias (Furet, J.P., 2010). 

 

Las consecuencias más importantes derivadas de la permeabilidad intestinal aumentada se muestran a continuación: 

 

Masiva entrada de antígenos (alimentos mal digeridos) 

 

  • Alergia alimentaria (IgE). 
  • Intolerancia alimentaria (IgG). 
  • Enfermedades inflamatorias. 
  • Enfermedades autoinmunes. 

 

Masiva entrada de patógenos

  • Infecciones sistémicas bacterianas o por hongos. 
  • Infecciones oportunistas en síndromes de inmunodeficiencia. 

 

Masiva entrada de toxinas

  • Sobrecarga de la función de destoxificación hepática (fase I y II).
  • Fatiga debido al alto consumo de ATP de este proceso. 
  • Entrada de alimentos mal digeridos (péptidos, proteínas, disacáridos, polisacáridos, lípidos) 

Numerosas investigaciones han demostrado que la entrada de antígenos, patógenos o toxinas produce cambios en la composición de la microbiota intestinal (disbiosis) pueden estar asociados con varias condiciones clínicas, incluyendo la obesidad y las enfermedades metabólicas, enfermedades autoinmunes y alergias, además de la inflamación intestinal crónica, síndrome del intestino irritable (IBS), gastroenteritis alérgica (por ejemplo, gastroenteritis eosinofílica e IBS alérgica), y enterocolitis necrotizante (Goulet, O.2015; Lu, K, Mahbub, R y Fox J.G, 2015). 

 

Por eso, los pacientes que tengan alguna de las patologías nombradas en el presente articulo es recomendable realizar una analítica de heces y así desarrollar un tratamiento para restablecer cuantitativamente y/o cualitativamente de los microorganismos integrantes de la microbiota.

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