Mente hiperactiva. Hay que sacarle partido


¿Como entender una mente hiperactiva?  Una mente hiperactiva implica tener una actividad física hiperactiva? ¿Este tipo de mente tiene cabida en nuestro sistema educativo? en nuestro sistema sanitario?

 

Podemos entender la mente hiperactiva como un pensamiento acelerado en búsqueda de conocimientos, un radar de estímulos abierto las 24 horas para satisfacer o resolver, aunque sea por un momento, algunas de las inquietudes e interrogantes. Para todo esto, se necesita un coeficiente intelectual (>120) acorde para procesar y gestionar adecuadamente toda la información.

 

Las mentes hiperactivas necesitan mantenerse activas, ya sea a nivel físico (correr, moverse constantemente…), nivel mental (lectura de libros, estudio…) o en ambos niveles. Si no encuentran estimulación externa, sus mentes se estancan en el aburrimiento. 

 

Para la gran mayoría de la gente, el aburrimiento tiene una duración limitada que asociamos a una sensación pasajera, sin transcendencia. No obstante, para las personas con mente hiperactiva, el aburrimiento tiende a originarse con frecuencia. Si la persona consigue solventarlo encontrando otro estímulo o tarea de interés no sucede nada, todo sigue igual. 

 

Por el contrario, si el interés no emerge, el estado de aburrimiento permanece en el tiempo y aumenta el riesgo a padecer estados depresivos, sintomatología ansiosa, estrés elevado, adicciones o agravamiento de los problemas de salud ya existentes.

 

 

A diferencia del dualismo de Descartes, podemos ver como la mente y el cuerpo están altamente relacionados. La mayoría de acciones que realizamos las aprendemos y las seguimos haciendo porque vinculamos, consciente o inconscientemente, la parte física con la parte mental. Por ejemplo la acción de correr con la sensación de bienestar, la acción de comer un plato de macarrones con el placer que genera o la acción de abrazarnos cuando lloramos a la sensación de protección y bienestar.


Estos vínculos se producen y permanecen por la activación del sistema de recompensa; un entramado de conexiones cerebrales entre el núcleo accumbens, amígdala, córtex prefrontal, hipocampo y área tegmental ventral, que activan un conjunto de neurotransmisores, entre ellos la dopamina. 

Cuando el cerebro reconoce una oportunidad de recompensa empieza a secretar dopamina. Este neurotransmisor informa al cerebro sobre en qué debe fijarse y hacia donde  tiene que dirigir la persona su  acción. 

 

En 2001 Brian Knutson ( Stanford) demostró que el papel de la dopamina es anticipar una recompensa,en vez de experimentarla. Se basó en Pavlov ( 1927) y en el condicionamiento clásico. Así, Knutson demostró que la dopamina era para la acción y no  para la felicidad.

 

Cuando creemos que algo nos va a hacer sentir bien, se nos activa el sistema de recompensa, y la dopamina enfoca el objeto de deseo como  algo vital para la persona y para su supervivencia. Por eso, incluso la mente de la persona genera obsesión por conseguir o repetir aquello que la había activado.

 

Si a este sistema de motivación se le añade la gratificación instantánea que en la actualidad permite la tecnología ,se desencadenan mecanismos liberadores de dopamina de muy difícil contención.

 

La dopamina también es conocida como la hormona del placer, motivación y deseo.  La función principal de este sistema reside en aprender, memorizar y repetir aquello que nos gusta, nos motiva y nos hacer sentir placer. Por ejemplo, un estimulo externo como una chuchería puede activar este sistema, poner en marcha la dopamina en el mesencéfalo y conectar con el sistema emocional y racional dando como resultado la sensación de placer. Así aprendemos que aquello es bueno y debemos repetirlo cuánto antes mejor. 

 

Cuando el proceso finaliza, por ejemplo 10-15 min después de comer la chuchería, el nivel de dopamina cambia y debe regularse. El hígado es el encargado de degradarla, concretamente la enzima catecol-o-metil-transferasa (COMT), es la principal responsable del catabolismo (inactivación) de la dopamina en la córtex prefrontal. Por lo tanto, el tipo de actividad que tenga COMT, alta, baja o intermedia, determinara algunos rasgos de la personalidad y la capacidad de atención, aprendizaje y tolerancia a la frustración de las personas (Hong et al, 1998).

 

Las personas con mente hiperactiva presentan una alta actividad de COMT y por por lo tanto, tienen una baja actividad dopaminérgica en la corteza prefrontal, para ello necesitan el doble de dopamina para activar el sistema de recompensa. Cualquier cosa que solia producirle gratificación o placer, tendrá que ser aumentada para encontrar el disfrute. A raiz de este cambio físico se puede desarrollar o incrementar el estado de aburrimiento, que mencionamos al principio del presente articulo. Por otra parte, sería interesante dopaminizar tareas poco seductoras o aburridas. Si a una tarea tediosa, larga, rutinaria le añadimos una recompensa, si puede ser a largo plazo, para que pueda ser un reto y un objetivo para el hiperactivo. Asimismo, la procrastinación, factor presente y persistente en la mente hiperactiva, si se produce una asociación con algo que active la dopamina, aumentará la motivación para su realización.

 

La mente hiperactiva no consigue la satisfacción fácilmente, y tampoco le dura mucho tiempo. La dopamina escasea y la persecución de la felicidad la agota. Así, genera a la vez placer y estrés. Mientras se espera el objeto de deseo la persona se angustia.

 

 

Por lo tanto, en un contexto educativo o sanitario, debemos tener en cuenta este tipo de mentes y su funcionamiento para realizar un abordaje holístico. Hay más posibilidades para superar el aburrimiento que las adicciones u otras patologías, como regular el circuito de recompensa con la finalidad de recibir regularmente recompensas en forma de dopamina (Wichers M et al., 2007). La actividad física, comer con hambre, beber con sed, practicar el altruismo y la consecución de objetivos pequeños para llegar al objetivo final son conductas sanas que alimentan el circuito.

 

 

 

 

Reyes Miró y Mireia Ruiz, 2017

 

Comentarios: 2
  • #2

    Nombrado (lunes, 24 agosto 2020 05:14)

    Le agradezco encarecidamente el artículo: ha sido de gran ayuda. Quisiera notificar que no puedo ver lo que escribo en la entrada, y que debo hacerlo a ciegas. Para poder revisarlo he de seleccionar lo escrito. Una corrección en lo mencionado ayudaría enormemente a los lectores interesados.

  • #1

    EldaElElda Garciada Garcia Castro (miércoles, 12 septiembre 2018 02:35)

    Como me contacyo con ustedes